viernes, 30 de septiembre de 2016

COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS

Preocupado, como la inmensa mayoría de la militancia socialista, en espera de lo que el Comité Federal pueda decidir (ojalá que sí llegue a celebrarse), momento en el cual habrá que opinar ya con más fundamento y (esperemos) un horizonte, solo diré que quienes defienden una y otra posición son mis compañeras y mis compañeros del Partido. Como tales, cualquier discrepancia, por divergente que pueda ser, será argumentada desde el respeto y la consideración, por encima de todo. Compañeras y compañeros...


lunes, 26 de septiembre de 2016

EL VIEJO POSSUM HUYE ATERRADO (DE GATOS Y DE ROEDORES)

Alguien, irresponsablemente genera un problema. No responde a un proyecto colectivo, a una iniciativa vecinal, es tan solo una actuación con seguridad bienintencionada pero carente de previsión. Los gatos procrean y se reproducen. Al ser alimentados, se multiplican y se fijan en el territorio. Con seguridad, hay quien encuentra esa proliferación graciosa, incluso conveniente. Pero es un error. En realidad, y dado que como afirmo esto no es una iniciativa colectiva ciudadana, se está gestando una situación que, tarde o temprano, de continuar así, traerá problemas. Alguna gente dirá, ¿qué problema?, pues problemas de higiene, de salubridad, de enfrentamiento vecinal también.

Hago un inciso para decir, a todas aquellas personas que han insultado, que han mentido, que han difamado, que han calumniado (por no hablar de expresiones que desde mi punto de vista incurren en delito), a una persona integra, honrada, buena en definitiva, que no saben lo que hacen, ni lo que dicen. Yolanda Rubio es una mujer honesta y, contrariamente a muchos y muchas que desde la comodidad de un teclado se han permitido denigrarla injustamente, que entrega su vida al servicio de su pueblo, de su gente. En ese sentido, afortunadamente, esta protegida de todas las lenguas irresponsables que la han vituperado. Nunca mejor dicho que no ofende quien quiere, sino quien puede. Y no, no se puede.

Sé que hay mucha gente que ama a los animales, o que simplemente los respetan; mucha gente buena que rechaza cualquier comportamiento que atente contra los derechos de seres que comparten con nosotros el planeta. Y es justo. Sin embargo, lo que me han demostrado muchas voces (no basta poner en tu perfil la foto de un gatito) es que, lejos de trabajar por la preservación de esos derechos, tan solo están llenas de un odio incompatible con una posición respetuosa con la Tierra y sus habitantes (con todos).

La Alcaldesa aplica la Ley. Y hay quienes la insultan hasta extremos repugnantes por ello. Equivocan el tiro. Si no gusta la Ley, trabajen para cambiarla. Hasta ese momento, es lo que tenemos.

Hay quienes apuntan teóricas soluciones. El llamado método o proyecto CES. Crear una colonia urbana de felinos mediante esa fórmula es posible. Desde mi punto de vista, tendrían que darse una serie de condiciones que, desde luego, no existen en nuestro caso. La primera que fuese una iniciativa colectiva ciudadana en la que se implicara la totalidad de la vecindad de una zona concreta. No puede ser que esa teórica solución devenga en enfrentamiento vecinal. La segunda, consecuente a la primera, es que el sostén de esa iniciativa (el financiero) sea asumido por esa colectividad. Difícilmente puede pedirse a un Ayuntamiento, que vela por los intereses de todas las ciudadanas y todos los ciudadanos, que haga recaer en las arcas públicas una iniciativa que no deja de ser de parte. La tercera y última pasaría por reclamar responsabilidad extendida en el tiempo a quienes pongan en marcha una colonia (sea de felinos, o de cualquier otra especie). 

Lo que no es de recibo es que cualquier protesta, en principio legítima si no se está de acuerdo con una decisión (aunque ésta sea correcta), se convierta en una especie de linchamiento verbal con un grado de iniquidad que, desde luego, retrata a sus promotores.

No todo tiene que ser hecho por la administración. Cualquier ciudadana o ciudadano puede, desde su compromiso personal o colectivo, hacerse cargo de un animal y darle una vida digna. 

Ahora bien, como he dicho, desde la comodidad de un teclado, muchas veces desde la distancia, sin más conocimiento de la realidad que los rumores, las mentiras, los bulos que se cuelgan impunemente en la red, proceder a esa campaña orquestada sirve sobre todo para darnos cuenta de que no todo, no toda, quienes se revisten de la condición de "animalista", lo es. Baste como muestra que no saben lo que es el respeto. 

Aljaraque seguirá progresando en la defensa del derecho de los animales, y lo hará de manos de una persona comprometida como es su Alcaldesa y de la de todo su equipo de gobierno. Y no será por presiones o amenazas, sino por convencimiento.

A algunos, a algunas, les digo: el viejo Possum huiría de ustedes.




sábado, 2 de julio de 2016

¿HAY ALGUIEN AHÍ, ADENTRO? GRITABAN DESDE FUERA

Antes de desarrollar esta segunda entrega de las razones por las que creo que el PP de Rajoy ha incrementado, con respecto a diciembre, su apoyo electoral, salta la noticia de la nueva "saca" de 8000 millones del fondo de reserva de la seguridad social (la hucha de las pensiones). Al tiempo, otro dato, la masa salarial en España se ha reducido en 20,000 millones de euros/año. Queda aún más claro lo que hemos argumentado en otras ocasiones. Se esta sustituyendo empleo por semiesclavitud. Igual solo se están alcanzando los objetivos que la derecha neoliberal se había marcado. El anuncio se hace cinco días después de las elecciones.

Ligo lo anterior con la segunda de las razones. El mensaje (falso, falaz, traicionero) de la derecha llega e impregna a amplias capas de la sociedad. Por el contrario, la argumentación de la izquierda penetra con una mayor dificultad. Con seguridad, influye en ello, en primer lugar, el hecho de que la mayor parte de los medios de comunicación de masas estén en mano de aquella. Así que, por cada idea de progreso que se hace llegar, varias en sentido contrario se extendieron ya, o lo harán para contrarrestar.

Parecía que la red iba a cambiar las cosas, que la democratización de las comunicaciones era inevitable. Que nuestra forma de percibir el mundo dejaría de estar mediatizada por las premisas que el neoliberalismo ha impulsado (banalidad, acriticidad, egoísmo, inseguridad). En parte se ha logrado, a cambio, tal es el ruido inherente a la masificación del uso y abuso de internet, que los efectos positivos han quedado sepultados en una maraña. Paralelamente, la rapidez con que aparecen y desaparecen  las noticias, opiniones, imágenes y otras entradas, han  debilitado aún más la capacidad de reflexión y la memoria. Todo pasa a una gran velocidad. Lo de hace un rato ya es viejo. Y así, de nuevo, quienes tienen la capacidad de producir, de controlar, vuelven a su favor esta herramienta que de ser comunicativa pasa, cada vez más, a ser alienante.

Los dos planos en que debe trabajarse la capacidad crítica de una sociedad, la de largo recorrido, vinculada a una estrategia (en sentido global, no solo del sistema específico en sí) educativa, y la del corto, la de emisión de mensajes coordinados, comprensibles, ilusionantes y movilizadores, están dominados por las élites financieras a través de sus vehículos políticos. 

Centrar todos los esfuerzos para combatir esta realidad en el juego del corto plazo puede tener algún efecto, pero solo si trabajamos seriamente y con inteligencia en el plazo medio y largo, en la educación, en la cultura, en los valores éticos esenciales y el cultivo de la razón, del pensamiento, podremos tener futuro. De lo contrario, la opresión parece tener el terreno ganado. Hay margen, y talento...

Otrosí digo, si sembramos mala semilla sobre un campo estéril, no habrá cosecha alguna, si extendemos buena semilla sobre un suelo yermo, o mala simiente sobre una buena tierra, solo recogeremos frutos mediocres, solo la buena semilla en campo fértil proporcionará un horizonte.


jueves, 30 de junio de 2016

LOS CREÍAN REFUGIOS, PERO SON CLOACAS

La catadura moral de una buena parte de este país es deplorable. Y no es que yo ponga en tela de juicio un principio elemental de la democracia cual es el respeto escrupuloso a la voluntad popular. Ocurre que tampoco admito que se coarte mi derecho, igualmente esencial, a la libre expresión crítica. Por eso afirmo que votar como se ha hecho por el Partido Popular, en una coyuntura en la que lo que define a esa formación es lo que es, significa una renuncia a principios éticos elementales. Por supuesto, una libre renuncia a esos principios, pero renuncia. Y eso es moralmente rechazable. 

A quienes lo han hecho porque el PP y sus políticas les convienen, son favorables a sus intereses, los entiendo. Repruebo su egoísmo (porque además, esta gente sí sabe), pero puedo razonar sobre los motivos que, ante sí mismos y los de su clase, les justifica. 

A quienes lo han hecho porque el PP y sus políticas representan mejor sus convicciones morales conservadoras y tradicionales (generalmente de extracción religiosa), también los entiendo. Al fin y al cabo, el fariseísmo es tan viejo como la propia religión. 

Por supuesto, entiendo a los que, de una u otra forma, viven mejor con un gobierno del PP porque el sustento lo obtienen del propio partido. Esta gente salta en los balcones de la victoria.

Para poder entender, sin embargo, a los millones de personas que no estando en esos grupos contribuyen con su voto a que el Partido Popular recupere parte del apoyo perdido (justamente) el pasado 20 de diciembre, para eso sí requiero del análisis.

La pregunta clave es, ¿qué lleva, a quien ha perdido derechos y libertades, prestaciones del Estado del Bienestar, incluso la sensación de vivir en un país decente, a quién se ha empobrecido con la austeridad, a quien ha sido engañado por falsas promesas, a apoyar a la formación política autora de esos desmanes?

No hay, lógicamente una única respuesta, ni las que hay son tan sencillas. Expondré mi tesis en diversas entradas (haría esta excesivamente larga, de lo contrario). Dejo aquí, no obstante, una primera razón. La más reconocida, la más frecuentemente mencionada, el miedo. En tiempos procelosos, la gente indefensa tiene miedo. Y tiende a refugiarse en quienes creen más fuertes, más seguros. Se engañan, es claro, pero si lo saben, aplican una visión a corto plazo. Como imagen, podríamos decir que pensaban en refugios, pero en realidad estaban entrando en las cloacas.


miércoles, 29 de junio de 2016

¿Y AHORA?

No diré que no me ha sorprendido la dimensión de la subida del PP en las elecciones del 26 de junio. Podía esperar una leve oscilación arriba o abajo, no este incremento. Parece, pues, que la estrategia largo tiempo mantenida con coherencia les ha dado fruto. Bueno para el Partido Popular, malo para la inmensa mayoría de las españolas y los españoles.

¿Y ahora qué? Es evidente que los 137 escaños son insuficientes para lograr una investidura sin negociar con otras formaciones. Le toca, por tanto a Rajoy ponerse en marcha para intentar sumar los apoyos o acordar las abstenciones que le conviertan de nuevo en Presidente del Gobierno de España. No es fácil, menos aún para dirigentes acostumbrados a mayorías absolutas y, por tanto, con poca cultura de la negociación.

En este escenario se está produciendo un fenómeno cuando menos, desde mi óptica, curioso. Otra vez, ahora con menos argumentos, el foco se pone sobre el PSOE y se le hace responsable de que se desatasque esta situación improrrogable de interinidad, so pena de ser culpable de un hipotético bloqueo institucional (no digamos ya de una repetición de las elecciones que supondrían casi una burla). Buena parte de la prensa, importantes firmas de opinión (algunas de ellas a las que respeto mucho, incluso cuando no las comparto), lo que podríamos llamar tertulianos o debatientes profesionales, a modo de coro de tragedia griega, demandan al PSOE que "se eche a un lado", "que permita la formación de un gobierno", en definitiva, que deje paso a "quien ha ganado las elecciones", o sea, al PP, o sea, a Rajoy, o sea a la Gürtell, a la Púnica, a la corrupción generalizada, a quien ampara en su gabinete a un ministro como Fernández Díaz, totalmente deslegitimado, no solo por esta inaceptable utilización del aparato del Estado para ir contra el enemigo político (emulando a la Stasi), sino por la acumulación de iniquidades y muestras de incompetencia reiteradas. Más aún, que se deje paso a un gobierno que ha sido responsable del desmantelamiento de buena parte del Estado del Bienestar, del recorte de derechos y libertades, del incremento de la desigualdad y la pobreza hasta límites vergonzosos. Y todo ello en nombre de la "responsabilidad". Ocurre que la victoria electoral no borra, no legitima, no amnistía...

No recuerdo haber asistido a ese mismo cántico colectivo cuando en Andalucía el PP bloqueaba la investidura de Susana Díaz como Presidenta de la Junta. Y no es que vaya a utilizar el infantilismo de "ahora te lo devuelvo", pero sí pido al Partido Popular que desempolve sus argumentos de entonces y se los aplique. Al fin y al cabo, les gusta la coherencia.

Que el PSOE debe estar en la oposición y no puede tomar iniciativa alguna para la formación de gobierno es evidente. Y en ese sentido, más allá de la reflexión sobre su presente y su futuro, le toca minimizar su presencia bajo los focos y actuar en sala de máquinas (a ser posible sin ruidos discordantes). De ahí a hacer posible la continuidad de la política de derechas que tanto daño nos ha hecho va un trecho que no se puede recorrer. No, desde luego, con mi anuencia.   


jueves, 23 de junio de 2016

¿POR QUÉ?

Jueves, 9, 23 30  horas.

Van llegando a la Casa del Pueblo. La sonrisa ancha. Enseguida la gorra verde. Tú aquellos, nosotros vamos para esta zona. ¿Quién se encarga de las pancartas? ¿Os hacen falta más carteles? Venga, vamos, tened cuidado. Y salen.

Miércoles, 22, 19 horas.

Un grupo en Corrales, dos en Aljaraque, y a llevar a cada casa un folleto explicativo de las razones por las que pedimos el voto para el PSOE.

Entremedio, se han colocado distintivos en diferente formato y en diversos lugares del municipio; se ha organizado un mitin de la Presidenta de Andalucía, Susana Díaz, diversos "puerta a puerta", actos en la calle, en el mercadillo...

¿Por qué?, habrá quien se pregunte. ¿Por qué, un grupo de personas sin ninguna responsabilidad institucional, algunas de ellas ni orgánica, se esfuerzan de esta manera? ¿Por qué sacrifican buena parte de su tiempo personal para repartir folletos, colgar carteles, circular con la megafonía del coche por las calles del pueblo...? ¿Por qué?

Sé que en un momento de descreimiento como el presente, en que todo apunta a que el individualismo más egoísta se ha instalado de forma preeminente en la sociedad de manera generalizada, la entrega y el sacrificio de un grupo de ciudadanas y ciudadanos, militantes en el PSOE por convicción ideológica, difícilmente se comprende. Es más, estoy convencido de que para mucha gente el "algo esperarán" constituye esa justificación de un gesto que, de otra forma, no entienden.

Y sin embargo, no es así; la capacidad de compromiso, sin más interés que el colectivo, no ha muerto. No en el Partido Socialista, al menos. El ejemplo que estas compañeras y compañeros suponen es un estímulo enorme, ilusionante, para seguir en una pelea que, por eterna, no deja de ser justa. Ellas y ellos quieren lo mejor para la gente, en especial para quienes menos herramientas personales disponen a la hora de buscar salir adelante (algo tan elemental, que debiera ser tan justo).

Por eso se esfuerzan, e intentan convencer. Por eso estarán el domingo mimando un proceso participativo y democrático. No hace falta buscarle más explicación. Es gente comprometida, y punto. La que nos hace falta siempre. La del PSOE. Gente de fiar.



jueves, 9 de junio de 2016

¿SOCIALDEMOQUÉ?

Una coalición electoral, o sea, una alianza formada antes de unos comicios y para esos comicios, es algo diferente a un pacto postelectoral. Implica la confección de un programa común, candidaturas comunes, imagen común. Por eso, una coalición electoral solo puede hacerse entre iguales, a lo sumo entre muy parecidos.

Esto de Unidos Podemos (insistiré una y otra vez en el machismo inherente al nombre) no es diferente. Aquí una formación ideológicamente muy definida (Izquierda Unida), cuyos planteamientos, sometidos a la consulta popular en muchas ocasiones, ha obtenido el respaldo que ha obtenido, se coaliga con otra que, pese al oscurantismo cambiante (no puedo evitar que me recuerden a "Predator"), debe ser de naturaleza ideológica similar. De esta manera, se conforma una oferta electoral marcada sobre todo por la impronta de IU (al fin y al cabo, la que tiene como hemos dicho personalidad identificable). Lo que se ha construido es pues una Izquierda Unida algo más amplia. Por mucho que, ante la ciudadanía, pretendan disfrazarse de algo distinto.

En el fondo, los dirigentes de Pudimos, muy expertos politólogos ellos (que no ellas, obsérvese), saben que ese emparejamiento los identifica, o mejor, los posiciona. No les conviene. A los populismos "malos", los que pretenden camelarse a todo el mundo diciendo a cada cual aquello que creen que quiere oír, cualquier ubicación visible les resta capacidad de engatusamiento. Pierden apoyos. Todas y todos quienes vienen a decir "¡Ah!, esto no es lo que yo creía. Esto no es un proyecto nuevo, de naturaleza participativa, transversal, superador de dialécticas anticuadas. No, no, esto no es sino un timo".

Ahí es donde entra un malabarismo que podríamos definir como mentira al cuadrado. Es decir, una mentira multiplicada por otra. Da igual que el resultado sea una incoherencia capaz de sumir en la perplejidad absoluta a cualquier razonamiento crítico. Aquí no se trata de eso, solo de seguir cambiando la bola de vaso, a ver si conseguimos que el paleto pique.

¿O es que no resulta hilarante ver como el Sr. Iglesias Turrión se presenta como adalid de la Socialdemoqué?. Para este viaje no hacían falta tantas alforjas. Mejor se hubiera afiliado al PSOE. Seguiría teniendo posibilidad de ser algún día Presidente del Gobierno, lo tendría que trabajar más -también es cierto-, pero al menos sí podría calificarse, sin rubor, como socialdemócrata. 



¿A qué suena también a chiste?